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16040 Peru2009Parece que iniciarse en la fotografía digital es complicado; las cámaras tienen cada vez más botones, opciones, etc., y no hay tiempo para aprender y disfrutar con un libro en papel.

Cuando Lucía estrenó su Nikon D3200, cogí mi vieja FM, y comencé  a explicarle los conceptos básicos de la fotografía “analógica”. Me divertía tanto, y traía a mi mente tantos recuerdos, que he decidido escribirlos aquí, a modo de apuntes, y compartir tantos recuerdos.

La fotografía no es sólo captar un momento o una imagen; esto sería como tomar sólo el postre de una gran comida. Es una infinidad de circunstancias y percepciones que pasan a formar parte de nuestra vida de una manera inseparable.

Estoy convencido que debería haberme dedicado por completo a la fotografía. Pero la tecnología me dio la oportunidad de vivir en primer plano la aparición de las interfaces gráficas, la telefonía móvil, … y sobre todo internet; es difícil rehusar a mis 25 años de experiencia en el mundo de las TIC en uno de los períodos más emocionantes de su historia.

Mi primera cámara fue una Zeiss-Ikon de 6×6 que me dejaba José María cuando tenía 15 años; con ella y con su Konica TC-Autoreflex y en el taller de la Casa de la Cultura de Linares hice mis primeras fotos, luego colecciones y luego exposiciones.

Comencé también a concursar y a participar en los principales certámenes de comienzos de los ochenta. Me quedo con el Abejorrillo de Plata de 1983 cuando tenía 19 años, la medalla de A. F. Michelín con Álvarez Yagüe (no recuerdo qué año pero anda por algún lado) y la selección para colgar en la Abeja de Oro del año siguiente (todas las cerámicas-premios-recuerdos de la A. F. de Guadalajara fueron víctimas colaterales de la guerra contra la suciedad de Angelita). Ah! También por supuesto con el tercero nacional de Linares en 1984, la primera vez que un autor local conseguía un premio nacional (puntuable Negtor. Cambiaron los trofeos para que yo me llevara el mejor, que seguro no le importó en absoluto al maestro Ribas i Prous; pero la pasta no la tocaron). Inseparablemente con ellos van los recuerdos de tantos amigos: Leo Moya; Juan Mª Charquero; Pepe Morales; Pepe Rguez. Méndez; Fernando L. Ingelmo; F. Torres; junto a mis inseparables del equipo Zig Zag (Ramón y sus 36 primeros planos al sol en 5 min; Juan y su Fantasía; Chuchi y sus piedras; Luis Mariano, Duque de Romero, y sus desnudos tapa-bikinis; Bernabé y sus Sombras).

Lo que recuerdo perfectamente es cada una de aquellas colecciones en 30×40, apareciendo mágicamente bajo la luz roja, tras positivarlas con las Durst (la última continúa en el trastero con todo preparado esperando a que vuelva; y yo mantengo la esperanza de volver a disfrutar con ella como tantas de aquellas tardes). Es curioso pero todavía recuerdo tiempos de ampliadora, tapados, márgenes, …

La exposición de las farolas (dedicada a mi tío Pepe, que falleció cuando la preparaba) marcó el fin de aquella época, que acabó con “Pongamos que hablo de Madrid” (mi intento de poner “fotografía” a la canción de “Sabina”; no sé si eso sería una “foto-autor” o “expo-autor”. Las primeras fotos que hice fueron las de los versos “Cuando la muerte venga a visitarme…”, porque acababa de cambiarlos diciendo que lo dejasen en Madrid ); y la colección de fotogramas (dedicada a mi sobrino José María, que en sus 2 – 3 años de entonces, las miraba con mucha atención y siempre me decía “muy bonita, tito, muy bonita”) en el camino imposible (y mi obsesión) a la máxima simplicidad (ahora, no acabo de sorprenderme cuando veo al maestro Ribas i Prous y sus ensayos sobre pinhole).

Después de todo, seguimos haciendo lo mismo; el rollo de 35 mm de la FM, dió paso al sensor de la D800, y la Durst ha dado paso al Photoshop. La esencia y la magia sigue siendo la misma, y como cantaba Aute,

Miro el instante que ha fijado
la fotografía, …
Nada queda en ese trozo de papel,
todo es alquimia; …
pero, queda la música…

aunque me siento más identificado con la letra de Simon & Garfunkel (la de “I need you” de America la dejamos para otro momento):

When I think back on all the crap I’ve learned in high school
It’s a wonder I can think at all
Though my lack of education hasn’t hurt me much
I can read the writings on the walls

Kodachrome, they give us those nice bright colours
They give us the greens of summers
Makes you think all the world’s a sunny day, oh yeah
I got a Nikon camera, I love to take a photograph
So mama don’t take my Kodachrome away

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